El desarrollo cognitivo infantil de 0 a 6 años: Piaget, neuroeducación y formación de conceptos
El desarrollo cognitivo es uno de los pilares del desarrollo integral que la LOMLOE atribuye a la etapa de Educación Infantil. Para el opositor, dominar las etapas de este desarrollo, los tipos de conocimiento y los mecanismos de observación y exploración resulta imprescindible, tanto para el examen teórico como para fundamentar la programación didáctica. El Real Decreto 95/2022 de enseñanzas mínimas sitúa la experiencia, la actividad y el juego como ejes metodológicos de la etapa.
La inteligencia sensoriomotriz (0-2 años)
Según la teoría de Piaget, el niño conoce el mundo a través de los sentidos y la acción motora. Esta etapa se organiza en seis subestadios:
- Subestadio I: el bebé ejercita reflejos innatos y adquiere cierto control sobre ellos.
- Subestadio II (reacciones circulares primarias): repite conductas placenteras centradas en su propio cuerpo, como chuparse el pulgar.
- Subestadio III (reacciones circulares secundarias): repite acciones que producen efectos externos interesantes, como dejar caer un objeto para escuchar el sonido.
- Subestadio IV (coordinación de esquemas secundarios): aplica patrones aprendidos para resolver problemas concretos y empieza a anticipar sucesos.
- Subestadio V (reacciones circulares terciarias): experimenta con acciones nuevas mediante ensayo y error. El propósito ya es la exploración.
- Subestadio VI (soluciones mentales): piensa antes de actuar y resuelve problemas simples sin necesidad de probar físicamente.
La etapa preoperacional (2-7 años)
La acción da paso a la representación. El niño emplea símbolos: lenguaje, juego simbólico e imitación diferida. Se divide en dos periodos.
Periodo preconceptual (2-4 años)
Se desarrolla la función simbólica: el niño usa palabras y dibujos para representar objetos ausentes. Cada palabra almacenada funciona como un símbolo mental. Los preconceptos son las primeras nociones sobre la realidad, a medio camino entre lo general y lo individual. Por eso, el niño puede llamar "gato" a todo animal con bigote y cuatro patas, sin diferenciar gatos de leones o tigres.
Pensamiento intuitivo (4-7 años)
El niño se guía por las percepciones inmediatas. Si se trasvasa líquido de un recipiente ancho a uno alto y estrecho, dirá que hay más líquido en el segundo porque se fija solo en la altura. Carece de reversibilidad para entender que la cantidad no ha cambiado.
Las características del pensamiento preoperacional que generan errores son: centración (fijarse en un solo aspecto), sincretismo (extrapolar su experiencia subjetiva), estatismo (interpretar procesos dinámicos de forma estática), irreversibilidad y egocentrismo. Este último se manifiesta como animismo (dar vida a objetos), realismo (creer sus sueños), artificialismo (pensar que todo tiene origen humano), finalismo (todo existe con una utilidad) y fenomenismo (atribuir causas mágicas a hechos espontáneos).
Neuroeducación y desarrollo cognitivo
La neuroeducación aporta una perspectiva complementaria a Piaget. Los niños nacen con una enorme red de conexiones neuronales, pero durante la infancia se pierden muchas de ellas en un proceso de poda sináptica. Gracias a la plasticidad neuronal, se generan nuevas conexiones durante toda la vida, aunque con menor velocidad. Los antiguos "periodos críticos" se denominan ahora periodos sensibles: ventanas de tiempo donde los aprendizajes son más sencillos, aunque no imposibles fuera de ellas. La influencia genética determina diferencias individuales, pero la interacción con el entorno puede reforzar o contrarrestar esa predisposición.
Conocimiento de la realidad
Según Piaget, el niño no adquiere el conocimiento por simple imitación o refuerzo, sino actuando sobre los objetos. Se distinguen tres tipos de conocimiento:
Conocimiento físico: se refiere a las propiedades de los objetos (color, forma, tamaño). Se descubre manipulando, observando y experimentando.
Conocimiento lógico-matemático: consiste en establecer relaciones entre objetos: clasificar, ordenar, seriar, calcular. Lo construye el propio niño a partir de las relaciones que crea.
Conocimiento social: el niño utiliza esquemas para identificar, categorizar e interpretar la realidad social. Por ejemplo, reconoce las características de una fiesta de cumpleaños y las transfiere a otros cumpleaños.
Estos tres tipos de conocimiento se apoyan en procesos cognitivos básicos: atención (captación de estímulos, inicialmente limitada y centrada en un solo rasgo), percepción (organización y clasificación de los estímulos captados) y memoria (retención y recuperación de información, con una secuencia de memoria sensorial, a corto plazo y a largo plazo).
Observación y exploración del mundo físico, natural y social
La observación
La observación es el primer eslabón del aprendizaje de la realidad. Se distinguen tres modalidades:
- Observación espontánea: no dirigida, fruto de la participación libre del niño en su entorno.
- Observación sistemática: el adulto sugiere objetos o situaciones y promueve el análisis, la comparación y la expresión verbal de lo observado. Puede ser directa (salidas, animales) o indirecta (fotos, vídeos, láminas).
- Observación comparada: implica establecer semejanzas y diferencias entre elementos, partiendo de criterios de comparación concretos.
La exploración
La exploración completa el proceso iniciado con la observación. Según la teoría del aprendizaje por descubrimiento de Bruner, explorar supone un reconocimiento minucioso que implica varios sentidos y el ejercicio de ensayo y error. Se inicia con el propio cuerpo y se amplía progresivamente a objetos, espacios y personas. La exploración no debe quedarse en mera manipulación: debe provocar reflexión y nuevos interrogantes.
La experimentación
La experimentación constituye la base del conocimiento científico y puede introducirse en Infantil siguiendo pasos sencillos del método científico: planteamiento del problema, formulación de hipótesis por los niños, planificación de la experiencia, realización, constatación de resultados y elaboración de conclusiones.
Génesis y formación de los principales conceptos
Los conceptos básicos se forman gracias a la observación, exploración y motivación. Piaget identifica cinco conceptos fundamentales:
Concepto de objeto: la permanencia del objeto se adquiere al final del periodo sensoriomotriz. El bebé comprende que algo sigue existiendo aunque no lo vea.
Concepto de espacio: se construye progresivamente, primero mediante la experiencia motriz (moverse, explorar), luego con el lenguaje (dentro, fuera, cerca, lejos) y finalmente con representaciones más abstractas.
Concepto de causalidad: al principio es mágica (el niño relaciona hechos sin conexión real). Hacia el segundo año empieza a comprender que el mundo físico funciona con independencia de su propia actividad.
Concepto de tiempo: pasa por tres fases. El tiempo vivido (necesidades inmediatas y rutinas), el tiempo percibido (entre 3 y 6 años, con conceptos como ayer, hoy, mañana) y el tiempo concebido (a partir de 7-8 años, con abstracción de horas, meses, estaciones). Las rutinas escolares son la herramienta principal para trabajarlo en Infantil.
Concepto de número: se apoya en nociones de cardinalidad (cantidad) y ordinalidad (orden). Hacia los 2 años el niño asocia números a elementos aunque se equivoque; hacia los 4 lo hace correctamente; en torno a los 5 entiende que el último número contado representa el total del conjunto. La secuencia didáctica va del conteo oral al reconocimiento visual, la grafía, la asociación número-cantidad y la composición y descomposición manipulativa.
Así te lo pueden preguntar
¿Qué diferencia las reacciones circulares primarias, secundarias y terciarias en la teoría de Piaget?
Las primarias se centran en el propio cuerpo del bebé (chuparse el pulgar). Las secundarias implican efectos externos (tirar un objeto para oír el sonido). Las terciarias buscan la exploración activa: el niño prueba acciones nuevas en lugar de repetir patrones ya aprendidos, y su propósito es descubrir qué sucede.
¿Por qué un niño de 4 años falla en las pruebas de conservación de líquidos?
Porque su pensamiento se caracteriza por la centración (se fija solo en una dimensión, como la altura del recipiente) y la irreversibilidad (no comprende que la acción puede deshacerse). Carece de la movilidad mental para considerar simultáneamente altura y anchura.
¿Cuál es la diferencia entre los periodos sensibles y los antiguos periodos críticos del desarrollo?
Los periodos sensibles reconocen que existen ventanas de tiempo en las que los aprendizajes resultan más sencillos, pero no imposibles fuera de ellas. Los periodos críticos asumían que, cerrada la ventana, el aprendizaje era prácticamente inviable. La neuroeducación actual prefiere el término "periodos sensibles" porque la plasticidad neuronal permite seguir generando conexiones durante toda la vida.
¿En qué momento y mediante qué secuencia se forma el concepto de número en Educación Infantil?
Hacia los 2 años el niño asocia números a elementos (con errores); hacia los 4 lo hace correctamente; en torno a los 5 comprende la cardinalidad (el último número contado indica el total). En el aula se trabaja primero el conteo oral, luego el reconocimiento visual, la grafía, la asociación número-cantidad y, por último, la composición y descomposición manipulativa.

