Atención al paciente encamado: alineación corporal, camas, movilización y drenajes
El manejo del paciente encamado es una competencia central del TCAE. Este tema abarca desde los fundamentos de la posición anatómica hasta las técnicas de traslado y el cuidado de drenajes, contenido frecuente en los exámenes de auxiliar de enfermería del SERMAS y otras comunidades autónomas.
Alineación corporal: ejes, planos y movimientos
Toda referencia al cuerpo humano parte de la posición anatómica: sujeto erguido, miembros pegados al cuerpo y palmas de las manos mirando al frente. Desde esta posición se definen tres ejes imaginarios:
- Eje longitudinal: de cabeza a pies.
- Eje transversal: atraviesa el cuerpo de lado a lado, perpendicular al longitudinal.
- Eje sagital: de delante a atrás, perpendicular a los dos anteriores.
El cruce de estos ejes genera tres planos: el plano sagital (divide en lateral/medial), el plano transversal u horizontal (cefálico/caudal) y el plano frontal (ventral/dorsal).
Direcciones de los movimientos
Los términos que describen el movimiento articular son: flexión (plegar), extensión (estirar), abducción (alejar del plano medio), adducción (acercar), rotación (giro sobre un eje), circunducción (movimiento circular), pronación (palma hacia atrás/abajo) y supinación (palma hacia delante/arriba).
Unidad del paciente y preparación de camas
La unidad del paciente es el espacio de la habitación hospitalaria con todo su mobiliario y materiales asignados. Debe garantizar condiciones ambientales adecuadas (temperatura 20-22 ºC, humedad 40-60 %), seguridad (barandillas, suelo antideslizante), intimidad y confort.
La cama hospitalaria
La cama articulada mecánica es la más habitual. Su somier metálico tiene tres segmentos móviles (cabeza-espalda, pelvis, extremidades inferiores). Las dimensiones estándar son 80-90 cm de ancho, 190-200 cm de largo y unos 70 cm de alto sin colchón. Debe ser accesible por tres lados, sin fuente de luz directa enfrente y nunca bajo una ventana.
Otros tipos de cama relevantes para el examen: cama ortopédica de Judet (con marco de Balkan para tracción), cama electrocircular o de Striker (giros de 180º para lesionados medulares), cama de levitación (grandes quemados) y cama roto-test (prevención de UPP mediante giro continuo).
Lencería y orden de colocación
El orden correcto de la ropa en la cama es: funda de colchón, sábana bajera, hule impermeable, entremetida, sábana encimera, manta, colcha y almohada con funda. Las esquinas se realizan en forma de mitra o inglete. La sábana bajera se dobla a lo largo con el derecho hacia adentro; la encimera, a lo ancho con el revés hacia adentro.
Tipos de cama según situación
- Cama desocupada: se abre en pico, en abanico o descubriendo la mitad superior.
- Cama ocupada: se realiza entre dos auxiliares, girando al paciente en decúbito lateral para cambiar la ropa por mitades.
- Cama quirúrgica: igual que la desocupada pero con hule y entremetida extra en la cabecera, sin almohada y con máximas medidas de asepsia.
Cambios posturales y mecánica corporal
Los cambios posturales se realizan cada 2-3 horas para prevenir úlceras por presión, mejorar el tono muscular y favorecer la circulación. Tres horas es el tiempo máximo sin mover a un paciente encamado.
Reglas de mecánica corporal para el auxiliar
El auxiliar debe mantener una base amplia de apoyo (pies separados, uno adelantado), flexionar las rodillas, mantener la espalda recta y usar los músculos de piernas, abdominales y glúteos. Conviene espirar en el momento de la fuerza, reducir la fricción, aprovechar la gravedad y pedir ayuda o usar medios mecánicos cuando la carga sea excesiva.
Movilización del paciente que no colabora
Requiere dos auxiliares. Cada uno se sitúa a un lado de la cama e introduce un brazo bajo el hombro del paciente y otro bajo el muslo. También pueden colocarse ambos al mismo lado: uno sujeta hombros y tórax, el otro la región glútea.
Movilización del paciente que colabora
Un solo auxiliar se coloca frente al paciente a la altura de la cadera. El paciente se agarra a la cabecera, flexiona las rodillas y apoya los pies en la cama. El auxiliar desliza sus brazos bajo las caderas y, coordinando el esfuerzo, ayuda al desplazamiento.
Técnicas de deambulación
La deambulación debe ser escalonada y supervisada. El paciente adopta la bipedestación, adelanta una pierna apoyando primero el talón, luego la base de los dedos y finalmente los dedos. El auxiliar sujeta la cintura del paciente hasta que sea autónomo.
El bastón se usa en lesiones unilaterales y se coloca en el lado no afectado. Su longitud va del trocánter mayor al suelo. Las muletas están indicadas en afectaciones bilaterales. Las muletas axilares deben quedar 4-5 cm por debajo de la axila, con los codos flexionados a 15 grados. Existen marchas de cuatro puntos, tres puntos y dos puntos según la capacidad de carga del paciente.
Los andadores permiten una marcha en tres tiempos y se emplean sobre todo en personas mayores. Los bastones multipodales (trípodes o cuatro puntos) ofrecen mayor base de sustentación.
Técnicas de traslado
El traslado se realiza en silla de ruedas o camilla, según el estado del paciente. En ambos casos se frena el dispositivo, se informa al paciente y se respeta su intimidad.
Para el traslado cama-silla con paciente colaborador basta un auxiliar: la silla frenada se coloca en paralelo a la cama, se sienta al paciente con las piernas colgando, se le ayuda a ponerse de pie y a girarse de espaldas a la silla. Si no colabora, se precisan dos auxiliares que sujetan axilas y muslos.
En camilla, la silla se coloca paralela y pegada a la cama, ambas frenadas. Los auxiliares se distribuyen: uno bajo hombros y espalda, otro bajo glúteos y rodillas (y un tercero para los pies si es necesario). Al transportar en camilla, el auxiliar va tras la cabecera; los pies del paciente van por delante. Al entrar en ascensores o bajar rampas, el auxiliar camina hacia atrás.
Drenajes: clasificación y cuidados
Un drenaje facilita la salida al exterior de líquidos o gases acumulados de forma anormal. Se clasifican por sistema recolector (cerrados o abiertos) y por mecanismo de actuación (activos o pasivos).
Drenajes activos y pasivos
- Drenaje de Redon: el más usado entre los activos. Tubo multiperforado conectado a un frasco estéril con vacío. Permite controlar la presión negativa.
- Drenaje de Penrose: tubo de una sola luz, pasivo, para abscesos cutáneos y exudados.
- Drenaje de Kher: tubo en forma de T para cirugía de vías biliares.
- Drenaje de Tejadillo: lámina estriada flexible, indicado en heridas contaminadas que cierran por segunda intención.
- Jackson Pratt: pera de goma que crea succión al comprimirse, drenaje cerrado aspirativo.
Cuidados del auxiliar en drenajes
Los drenajes deben permanecer por debajo del nivel del paciente. El auxiliar vigila la permeabilidad, el aspecto y la cantidad del contenido drenado, y avisa ante signos de infección, obstrucción o sangrado. Antes de cambiar el recipiente de un drenaje con vacío, hay que pinzar el tubo cerca de la inserción. Los tubos no deben quedar acodados ni aplastados por el peso del paciente.
Así te lo pueden preguntar
¿Cada cuánto tiempo deben realizarse los cambios posturales en un paciente encamado y por qué?
Los cambios posturales se realizan cada 2-3 horas. El tiempo máximo sin movilizar al paciente es de 3 horas, ya que a partir de ese momento aumenta significativamente el riesgo de aparición de úlceras por presión. Estos cambios también mejoran el tono muscular, la respiración y la circulación sanguínea.
¿Qué diferencia principal existe entre la cama quirúrgica y la cama desocupada en cuanto a su preparación?
La cama quirúrgica se prepara igual que la desocupada, pero se añade un hule y una entremetida adicionales en la cabecera para facilitar la limpieza ante posibles vómitos. Además, está prohibido colocar almohada y las medidas de asepsia deben ser máximas.
¿Cuál es el drenaje activo por aspiración más utilizado y en qué consiste?
El drenaje de Redon. Es un tubo de plástico con múltiples orificios en su extremo distal que se conecta mediante una alargadera a un frasco estéril con vacío. Su principal ventaja es que permite controlar la presión negativa ejercida para la evacuación de líquidos acumulados.
Al transportar a un paciente en camilla hacia un ascensor, ¿cómo debe posicionarse el auxiliar?
El auxiliar se sitúa siempre detrás de la cabecera del paciente. Al entrar en el ascensor, primero pasa la cabecera de la camilla y el auxiliar camina hacia atrás. Al salir, primero salen los pies del paciente. La misma técnica se aplica al bajar rampas.

