Drogodependencias: conceptos clave, clasificación y tendencias de consumo
Las drogodependencias constituyen un tema recurrente en las oposiciones a Policía Nacional. El temario exige dominar las definiciones de la OMS, los tipos de consumo y vías de administración, las distintas clasificaciones de sustancias y los datos actualizados sobre prevalencia en España. Conocer estos conceptos con precisión marca la diferencia en los tests de ciencias sociales.
Concepto de droga según la OMS
La Organización Mundial de la Salud define droga como toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración del funcionamiento natural del sistema nervioso central y es susceptible de crear dependencia psicológica, física o ambas.
El término droga de abuso precisa mejor el concepto coloquial: sustancia de uso no médico con efectos psicoactivos (capaz de alterar percepción, ánimo, conciencia y comportamiento) y susceptible de ser autoadministrada. La diferencia entre droga y fármaco no es farmacológica sino instrumental: la autoadministración sin prescripción médica y la finalidad distinta a la curación.
Las drogas pueden ser legales (alcohol, tabaco, hipnosedantes) o ilegales (cannabis, cocaína, heroína). La legalidad no se corresponde con la peligrosidad real: el tabaco causa más de 55.000 muertes anuales en España y el alcohol unas 12.000.
Tipos de consumidor
El consumidor es la persona que introduce una droga en su organismo. Se distinguen varios patrones:
- Uso experimental: consumo puntual para probar efectos, sin dependencia.
- Uso esporádico u ocasional: consumo intermitente y no continuado (fines de semana, por ejemplo).
- Uso regular o sistemático: consumo frecuente integrado en la vida diaria; ya existe dependencia.
- Uso nocivo (OMS): patrón que causa daño mental o físico al consumidor.
- Abuso y dependencia: enfermedades asociadas al consumo de sustancias psicoactivas.
Vías de administración
Las vías de administración determinan la velocidad de los efectos y el riesgo asociado. Se agrupan en tres bloques:
Vía enteral (sistema digestivo): oral, sublingual y rectal. La vía oral es la más lenta; la sublingual permite una absorción más rápida por los capilares de la cara inferior de la lengua.
Vía parenteral (ruptura de barrera cutánea): subcutánea (llamada "vía de los novatos"), intramuscular ("vía de los veteranos") e intravenosa (típica de la heroína, la más peligrosa por riesgo de sobredosis e infecciones).
Otras vías: intranasal o esnifada (típica de la cocaína), transdérmica (LSD), fumada (cannabis, tabaco, crack) y rectal o vaginal.
Dependencia, adicción y síndrome de abstinencia
La dependencia es el estado psíquico y a veces físico resultante de la interacción entre un organismo y una droga, caracterizado por modificaciones del comportamiento y una pulsión a consumir la sustancia de forma continua o periódica. La CIE-10 la define por seis criterios: deseo intenso, disminución del autocontrol, síntomas de abstinencia, tolerancia, abandono de otras actividades y persistencia del consumo pese al daño.
El DSM-V integra las antiguas categorías de abuso y dependencia en un solo diagnóstico. Para considerar dependencia deben cumplirse al menos tres criterios entre tolerancia, abstinencia, deseo intenso, esfuerzos fallidos de abandono, uso mayor del pretendido, abandono de actividades y continuación pese a problemas reconocidos.
La adicción, según la OMS, implica intoxicación periódica o continua, deseo compulsivo, enorme dificultad para interrumpir el consumo y determinación de obtener la sustancia por cualquier medio.
El síndrome de abstinencia es el conjunto de reacciones físicas y psíquicas que aparecen cuando una persona dependiente deja de consumir o reduce su consumo. Los síntomas varían según la sustancia: temblores y delirium tremens en el alcohol; irritabilidad e insomnio en la nicotina; dolor muscular, diarrea y fiebre en los opiáceos.
El craving es un deseo extremadamente intenso e irrefrenable de autoadministrarse una sustancia. Puede aparecer semanas o meses después de superar la abstinencia aguda.
Tolerancia
La tolerancia es la necesidad progresiva de administrar cantidades crecientes de una sustancia para conseguir el mismo efecto. Se clasifica en:
- Tolerancia física (metabólica y funcional).
- Tolerancia psicológica o conductual.
- Tolerancia cruzada: desarrollo de tolerancia a una sustancia sin exposición previa, por consumo de otra con efectos similares.
- Tolerancia aguda: adaptación rápida y temporal tras una sola dosis.
- Tolerancia inversa o negativa (sensibilización): la respuesta aumenta con el consumo repetido, típica de estimulantes.
Politoxicomanía
La politoxicomanía o policonsumo consiste en el uso de más de una droga por la misma persona, normalmente al mismo tiempo o de forma sucesiva, con intención de potenciar o contrarrestar efectos. La "escalera del consumo" habitual en España sigue este patrón: inicio con alcohol y cannabis (14-16 años), incorporación de éxtasis (17-20 años), aparición de cocaína (20-25 años) y finalmente un cuadro complejo de adicción a varias sustancias.
Clasificación de las drogas
Clasificación por efectos sobre el SNC (OMS)
- Depresoras: disminuyen la actividad del SNC. Alcohol, opiáceos (heroína, morfina, metadona), barbitúricos, benzodiacepinas y GHB.
- Estimulantes: aceleran la actividad del SNC. Cocaína, anfetaminas, metanfetamina, MDMA (éxtasis), tabaco (nicotina) y cafeína.
- Alucinógenas/psicodélicas: alteran la percepción. LSD, mescalina, psilocibina y fenciclidina (PCP).
- Cannabis: considerado aparte por sus efectos mixtos (depresores, estimulantes o alucinógenos según circunstancias). Principio activo: THC.
Clasificación por peligrosidad (OMS)
Cuatro grupos: Grupo I (opio y derivados), Grupo II (barbitúricos, tranquilizantes y alcohol), Grupo III (cocaína, anfetaminas y derivados), Grupo IV (cannábicos, LSD y otros).
Clasificación legal
Drogas lícitas (alcohol, tabaco), drogas de uso medicamentoso (psicofármacos, metadona) y drogas ilícitas (cannabis, heroína, cocaína).
Clasificación por régimen de fiscalización
Estupefacientes (Convención Única de 1961, Nueva York), psicotrópicos (Convención de 1971, Viena) y precursores (Convenio de 1988, Viena).
Tendencias de consumo en España
Las drogas más consumidas son las legales: alcohol en primer lugar, seguido del tabaco. La droga ilegal con mayor prevalencia es el cannabis, seguida de la cocaína. Los hipnosedantes presentan mayor consumo entre mujeres y mayores de 45 años.
Los jóvenes (15-34 años) realizan más consumos intensivos de alcohol (binge drinking) y consumen más cannabis que el resto de la población. La edad media de inicio en alcohol y tabaco se sitúa en torno a los 16,5-16,7 años, mientras que el cannabis se inicia alrededor de los 18,7 años.
Según Proyecto Hombre (2019), la demanda de tratamiento más elevada corresponde al alcohol (37,3%), seguido muy de cerca por la cocaína (34,9%) y el cannabis (8,9%). La vía de administración más frecuente es la oral (42,68%), seguida de la inhalada/fumada (30,12%) y la esnifada (22,34%). La vía parenteral tiene incidencia muy baja (3,04%).
Así te lo pueden preguntar
¿Qué diferencia existe entre tolerancia cruzada y tolerancia inversa?
La tolerancia cruzada se produce cuando el consumo de una sustancia genera tolerancia a otra diferente con efectos farmacológicos similares, sin haber tenido exposición previa a esta segunda. La tolerancia inversa (o sensibilización) es el fenómeno contrario a la tolerancia convencional: la respuesta a una pequeña dosis resulta exagerada o desproporcionada, y se ha descrito sobre todo con estimulantes.
¿En qué grupo de peligrosidad de la OMS se clasifica el alcohol y por qué puede sorprender?
El alcohol se clasifica en el Grupo II junto con barbitúricos y tranquilizantes, no en el grupo de máxima peligrosidad (Grupo I, reservado al opio y derivados). Puede sorprender porque la mortalidad atribuida al alcohol en España ronda las 12.000 muertes anuales, y su morbilidad y gasto sanitario superan al de todas las drogas ilegales juntas.
¿Cuál es la "escalera del consumo" típica de la politoxicomanía en España según el temario?
Se inicia entre los 14-16 años con alcohol y/o cannabis. Entre los 17-20 años aumenta el consumo de alcohol y se incorporan estimulantes como el éxtasis. Hacia los 20-25 años, si hay poder adquisitivo, comienza el consumo de cocaína, que puede derivar en adicción junto con alcohol, consumo ocasional de cannabis y uso de tranquilizantes para contrarrestar los efectos estimulantes.
¿Qué sustancia genera la mayor demanda de tratamiento según Proyecto Hombre (2019)?
El alcohol en su conjunto (solo o asociado a otras sustancias) representa el 37,3% de las demandas de tratamiento, ligeramente por encima de la cocaína (34,9%). Le siguen el cannabis (8,9%), los policonsumidores y la heroína (ambos con un 5,91%).

