Prevención de riesgos laborales en celadores: riesgos, ergonomía y gestión medioambiental
La prevención de riesgos laborales aplicada al puesto de celador es un tema recurrente en las oposiciones del ámbito sanitario. El celador está expuesto a riesgos de diversa naturaleza derivados del contacto con pacientes, la manipulación de cargas y las condiciones propias del entorno hospitalario. Dominar este tema exige conocer el catálogo de riesgos, las medidas preventivas y la clasificación de residuos sanitarios.
Catálogo de riesgos laborales del celador
Los riesgos del puesto de celador se agrupan en tres grandes disciplinas preventivas:
Riesgos de seguridad: lesiones, quemaduras, heridas en los dedos, golpes, choques contra objetos, cortes, atrapamientos, caídas al mismo y distinto nivel, accidentes con vehículos, sobreesfuerzos y contactos eléctricos.
Riesgos de higiene: ruido, iluminación inadecuada, temperatura y humedad fuera de rango, exposición a gases, radiaciones, enfermedades infecciosas y contaminantes biológicos.
Riesgos de ergonomía y psicosociología: fatiga, estrés, carga mental, trabajo a turnos y nocturnidad.
Medidas preventivas básicas
Entre las medidas aplicables al celador figuran el uso de medios mecánicos para manipulación de cargas, solicitar ayuda de compañeros, evitar posturas forzadas, transportar muestras biológicas en soportes adecuados, acogerse a campañas de inmunización y utilizar la técnica correcta para movilización de enfermos. Los equipos de protección individual (EPIs) básicos son ropa de trabajo, guantes, mascarillas y calzado antideslizante.
Condiciones físico-ambientales del trabajo
El RD 486/1997, sobre Lugares de Trabajo, fija las condiciones termohigrométricas de los locales cerrados. La temperatura para trabajos sedentarios debe estar entre 17 y 27 ºC, y para trabajos ligeros entre 14 y 25 ºC. La humedad relativa se mantendrá entre el 30 y el 70 %.
En cuanto al ambiente sonoro, el nivel máximo recomendado para hospitales es de 25 dB. Un nivel de ruido de 85 dB se considera la cota de alerta para una exposición de 40 horas semanales, y a partir de 90 dB el ruido es peligroso.
La iluminación mínima varía según la zona: 100 lux para bajas exigencias visuales, 200 para moderadas, 500 para altas y 1.000 para muy altas. Las vías de circulación de uso habitual requieren al menos 50 lux.
Ergonomía y manipulación manual de cargas
La ergonomía es la ciencia de la adaptación del trabajo al ser humano. Se clasifica en tres campos: geométrica (relación entre el trabajador y las dimensiones del puesto), ambiental (condiciones medioambientales) y temporal (relación entre fatiga y descanso).
Concepto de carga y peso máximo
Se considera carga cualquier objeto susceptible de ser movido, incluido el traslado de pacientes. El peso máximo recomendado en condiciones ideales es de 25 kg (protege al 85 % de la población). Para mujeres, trabajadores jóvenes o de edad avanzada no se superarán los 15 kg. Trabajadores entrenados, de forma esporádica y en condiciones seguras, podrían manipular hasta 40 kg.
Método de levantamiento correcto
El procedimiento general sigue estos pasos: planificar el levantamiento observando la carga, separar los pies para lograr estabilidad, doblar las piernas manteniendo la espalda recta, sujetar con agarre firme usando ambas manos, alzarse con suavidad por extensión de piernas, evitar giros del tronco moviendo los pies y mantener la carga pegada al cuerpo. La posición más favorable sitúa la carga entre la altura de los codos y los nudillos, pegada al cuerpo: ahí se alcanza el máximo de 25 kg teóricos recomendados.
En la manipulación en equipo, la capacidad de levantamiento se reduce: equivale a dos tercios de la suma de las capacidades individuales con dos personas, y a la mitad con tres.
Riesgos psicosociales: carga mental, mobbing y burnout
Carga mental en el trabajo hospitalario
La carga mental refleja el grado de procesamiento de información exigido al trabajador. En el entorno hospitalario influyen factores como la presión temporal, la gravedad de los pacientes, la información fluctuante y el trato con familiares. El trabajo nocturno altera los ritmos circadianos, genera la llamada "patología de la turnicidad" (astenia, nerviosismo, dispepsia) y dificulta el sueño reparador.
Mobbing o acoso laboral
El término mobbing fue introducido por Konrad Lorenz en 1973, y Heinz Leymann lo estudió en el ámbito laboral en 1986. Se distinguen tres tipos: ascendente (subordinado acosa al jefe), horizontal (entre compañeros del mismo nivel) y descendente (el más frecuente, de jefe a subordinado). Sus fases van desde la seducción inicial (fase 0) hasta la marginación (fase 5), pasando por el conflicto, el acoso moral, la implicación del entorno y la actuación de la empresa.
Síndrome de burnout
El síndrome de burnout o del quemado profesional fue descrito por Freudemberg en 1974, aunque el término lo acuñó Cristina Maslach. Se manifiesta con agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. Presenta tres fases: estrés psicosocial, estrés psicofísico y cambios conductuales. Su tratamiento se basa en técnicas cognitivo-conductuales y psicoterapia. Resulta irreversible en un 5-10 % de los casos.
Gestión medioambiental: residuos sanitarios
El celador contribuye al cuidado del medio ambiente participando en la correcta gestión de residuos. El Plan de Gestión de Residuos del SAS clasifica los residuos en grupos:
Grupo I: residuos generales asimilables a urbanos, generados fuera de la actividad asistencial. Se recogen en bolsas de color negro.
Grupo II: residuos sanitarios asimilables a urbanos (restos de curas, bolsas de orina, pañales). Se recogen en bolsas de color marrón.
Grupo III.A: residuos peligrosos sanitarios infecciosos, que incluyen material punzante y cortante. Se recogen en bolsas de color rojo (galga 400) o contenedores de color verde. Los objetos cortantes y punzantes van en contenedores rígidos específicos.
Grupo III.B: residuos químicos y citostáticos. Los citostáticos se recogen en contenedores de color rojo con el pictograma "residuo citostático". Los químicos sólidos se depositan en contenedores amarillos.
Grupo IV: residuos radiactivos, gestionados conforme a normativa específica de protección radiológica.
Grupo V: residuos peligrosos de origen no sanitario (aceites lubricantes, pilas, disolventes).
El almacenamiento temporal en las zonas intermedias no debe superar las 12 horas. El almacenamiento final de residuos peligrosos no puede exceder de 6 meses.
Así te lo pueden preguntar
¿Cuál es el peso máximo recomendado para la manipulación manual de cargas en condiciones ideales y qué límite aplica a mujeres y trabajadores jóvenes?
El peso máximo en condiciones ideales es de 25 kg, cifra que protege al 85 % de la población. Para mujeres, trabajadores jóvenes o de edad avanzada, el límite se reduce a 15 kg (protegiendo al 95 %). Solo de forma esporádica, trabajadores entrenados y en condiciones seguras pueden manipular hasta 40 kg.
¿En qué color de bolsa se recogen los residuos del Grupo I, del Grupo II y del Grupo III.A según el Plan de Gestión de Residuos del SAS?
El Grupo I se recoge en bolsas de color negro, el Grupo II en bolsas de color marrón y el Grupo III.A en bolsas de color rojo (galga mínima 400) o contenedores de color verde para residuos infecciosos. Los objetos cortantes y punzantes del Grupo III.A se depositan en contenedores rígidos específicos.
¿Qué diferencia al mobbing descendente del ascendente y cuál es el más frecuente?
El mobbing descendente se produce cuando una persona de mayor nivel jerárquico hostiga a subordinados; es el más frecuente de las tres modalidades. El mobbing ascendente ocurre cuando uno o varios subordinados acosan a un trabajador de rango superior. Existe también el horizontal, entre compañeros del mismo nivel.
¿Quién acuñó el término burnout y cuáles son las tres fases del síndrome?
Aunque Freudemberg describió el cuadro en 1974, fue la psicóloga Cristina Maslach quien acuñó el término "burnout". Las tres fases son: fase de estrés psicosocial (desequilibrio entre recursos y demandas), fase de estrés psicofísico (aparición de sintomatología clínica) y fase de cambios conductuales (alejamiento profesional y tendencia a tareas rutinarias).

